Retomo el blog en el recién estrenado 2012 con el Sol en Capricornio, territorio del melancólico Saturno -cosas del invierno-, con un post que he preparado principalmente durante el paso de la Luna menguante por Escorpio, que ya se sabe que es algo “oscura”. Con semejante luminares, para escoger este primer tema del año no he tenido más que dejarme fluir…
El pasado viernes se conoció la sentencia del juicio a los adultos imputados por el caso de la desaparición y muerte de Marta del Castillo, resultando Miguel Carcaño el único condenado por los hechos y absueltos los demás acusados. El tribunal se ha pronunciado dejando en el aire algunos cabos sueltos y una cierta sensación de injusticia, que se pretende atenuar con la defensa del fallo que se está haciendo desde diversos estamentos judiciales.
Como mucha gente, he seguido con una mezcla de interés, enfado y desconcierto la evolución de los acontecimientos que ha ido vertiendo la prensa. A partir de la información ofrecida durante tres años, unas veces repetitiva y otras contradictoria, he empleado el análisis astrológico de algunos datos disponibles para deducir y lanzar alguna hipótesis en torno a lo que pudo suceder el 24 de enero de 2009 y la madrugada siguiente y los posibles actores. Lo que expongo en este post es una deducción personal -algo temeraria- hecha a partir de la valoración del peso, fuerza, e influencia del entramado de los símbolos astrológicos de una carta astral que creo que es representativa de los hechos. Entre otras cosas que también expongo aquí, lo que ya se veía en 2009, desmentido en la sentencia fallada el viernes, es que fue un asunto de grupo y también que las personas de las que se sospechó y que han quedado absueltas encajan en el grupo que la carta astral refleja. Precisamente porque la sentencia lo desmiente, quiero escribir sobre ello.
El relato de las horas fundamentales del día en que Marta del Castillo desapareció se ha repetido incontables ocasiones, pero los datos obtenidos en la prensa son casi siempre ambiguos. Hay que esperar a que un detalle, fecha u hora se repita varias veces para alcanzar una mínima seguridad de su fiabilidad. Se dijo durante bastante tiempo que había salido de su casa a las 17 h. y, conforme se han ido conociendo más datos, he leído que Marta envió un último mensaje de chat a las 17:45 de ese día, momento en que se despidió de una amiga porque Miguel Carcaño la estaba esperando en el portal. No sé cuánto tardó Marta en bajar y encontrarse con Miguel. Debió ser inmediatamente porque también se ha escrito que ambos se cruzaron con el padre de Marta en el rellano sobre las 17:30 h. o que Miguel fue a recogerla a esa hora.
Sea como sea, tenemos un tiempo bastante concreto de la salida de Marta de su casa (entre las 17:30 y las 17:45). Normalmente las cartas astrales de desapariciones se confeccionan con la hora en que la persona fue vista -con vida- por última vez y así se observa, como en cualquier otro proceso, la evolución de los significadores para las horas y días siguientes. Trataré esta carta como una desaparición porque, aunque sabemos que Marta murió, su cuerpo permanece desaparecido. Ahora bien, ¿qué hora deberíamos emplear? Tenemos los encuentros con su pandilla sobre las 18:30 y más tarde con un amigo que se ha dicho que la vio alrededor de las 20:00 h. Por otro lado, el juez estima que llegó a la vivienda de León XIII a las 20:05 h. Pero Marta estuvo desde que salió de su casa en compañía de su agresor, así que en mi opinión, el “proceso” que la llevó a la muerte y desaparición empieza en el momento en que se reúne con Miguel en su propio portal. El tiempo que transcurre a partir de entonces es ya una cuenta atrás.
Entre las horas mencionadas antes, he elegido las 17:30 para la carta que debería describir el proceso de la desaparición -en todos los sentidos- de la joven Marta del Castillo. A medida que iba estudiando este horóscopo empezó a llamarme la atención que el gráfico parecía verdaderamente un teatro circular en el que los planetas se hubieran repartido los papeles de los principales actores de este drama. Veamos por qué.
En una carta diurna, uno de los principales puntos a considerar es la posición del Sol, que aquí está en Acuario. Este signo rige precisamente la amistad , los grupos y las reuniones porque aquí el Sol es débil: se halla en su exilio y pierde fuerza lo que representa, es decir, la voluntad y la individualidad. El Sol en Acuario necesita cooperación, el apoyo del grupo. Este caso tiene que ver ciertamente con un suceso ocurrido en un grupo de amigos. Los acusados fueron también amigos de la víctima, con la que compartieron salidas, charlas y celebraciones.
Asimismo, el asunto central es una muerte (con desaparición) y resulta que el Sol (el verdadero centro de la carta) está en el VIII signo (muerte). Precisamente en la Casa VIII está Neptuno, planeta asociado al engaño, escapismo, narcóticos, desintegración y también la desaparición, lo difícilmente explicable, la confusión.
Las cartas de desapariciones suelen representar a la víctima a través del Ascendente y su regente. El signo del Ascendente, Cáncer, parece retratar a la víctima porque coincide con su signo solar y además ambos grados quedan bastante cerca: Marta (lamentablemente no dispongo de la hora natal) tenía el Sol en 26º y el Ascendente de esta carta queda en 22º (vigesimosegundo grado del 0 al 29). La Luna, símbolo por antonomasia de la mujer, lo femenino y también de la infancia -la desaparecida era una menor-, regente del Ascendente, representaría pues a Marta. Observamos que está en unas condiciones de grave debilidad:
Júpiter es el co almuten del Ascendente de la carta, además de su regente por exaltación del signo de Cáncer, por lo que también representaría a la víctima. Se encuentra combusto, en una estrecha conjunción partil (ocupando el mismo grado) con el Sol, lo que indica ocultación porque la luz del Sol tapa completamente el planeta por hallarse demasiado cerca (a menos de 8º30´ de distancia). La analogía con el cuerpo desaparecido de Marta es obvia. ¿A quién representa el Sol?: a la unidad (Sol) de un grupo (Acuario).
El astrólogo Ben Ragel, en su Libro Conplido, detalla ciertas condiciones que hay que observar en las cartas horarias en las que se interroga acerca del estado de una persona que permanece “ausente”, un tema que nos imaginamos frecuente e importante en las consultas astrológicas de una época con difíciles comunicaciones sobre todo para la gente común. Aunque la carta que analizamos no es una horaria sino la carta de un evento, los fundamentos astrológicos son los mismos y me parece interesante que sean de aplicación algunos de los aforismos de Ragel para los indicios de muerte. Aquí hay algunos:
Si el Ascendente y su regente representan a la persona desaparecida, la Casa VII en Capricornio y su regente debería representar a sus enemigos, a su agresor o agresores: Saturno, regente principal por domicilio, Marte, que rige Capricornio por exaltación y Venus, que acumula suficientes puntos por dignidades en ese grado para ser la co almuten junto a Saturno.
La Luna (Marta) se encuentra en Capricornio, que además es el signo de la VII. Esto nos dice, pues, que la Luna (Marta) va desde su casa a la casa de su enemigo. ¿Quién es el dueño de la casa astrológica, enemigo de Marta? Hemos dicho más arriba que Saturno, Marte y Venus rigen la casa.
Del plano simbólico al material: ¿quiénes son -acabamos de ver que son varios- los dueños del piso de León XIII, límite del trayecto vital de Marta aquel sábado por la tarde? ¿Quiénes ejercen mando allí?.
Saturno es el máximo dispositor de la carta por ser el dueño de Capricornio y Acuario, los signos donde se encuentran la mayoría de los planetas de este horóscopo. Parecería el “director” de todos ellos. Es además el regente principal de la triplicidad de la luminaria (Sol en triplicidad de Aire en carta diurna) y se encuentra cómodo en el Frío y la Sequedad (cualidades primitivas que constituyen el elemento Tierra) de Virgo, desde donde hace trígono a su signo Capricornio. En Astrología Tradicional Saturno está considerado el “maléfico mayor” (el “menor” en esta categoría es Marte, ver el post sobre este tema) y, aunque en otras cartas y situaciones puede ser un planeta muy constructivo, vemos que aquí actúa con malignidad porque está retrógrado (los planetas retrógrados “mienten”, según los antiguos astrólogos), por su conjunción con la maléfica estrella Denébola y sobre todo porque como ya hemos dicho es también el regente de la Casa VIII, la de la muerte.
Marte representa a los hombres jóvenes y enérgicos, impulsivos, agresivos o meramente impacientes: podría tratarse de Miguel Carcaño. Además, la Luna está con Marte y va hacia él, de la misma manera que Marta pasó la tarde con Miguel y le siguió hasta el piso. Por otro lado, Marte está en posición dorifórica respecto de la Luna: Marte actuó como “chófer” de Marta trasladándola en la moto durante más de dos horas por la ciudad a cumplir con algunas citas pendientes.
Saturno, por su parte, representa a personas serias y taciturnas, tristes, o frías, calculadoras e interesadas. La persona mayor o la de más edad de un grupo. Podría tratarse del medio hermano mayor (comparten la madre) de Miguel: Francisco Javier Delgado, con una diferencia de edad entre ellos de unos 20 años, una generación. Además, Saturno está en Virgo, signo asociado con la limpieza y la atención al detalle; por lo que he podido saber -siempre, claro, a través de la prensa-, tanto Delgado como Carcaño han trabajado en empresas de limpieza y además, se sospechó que habían limpiado el escenario del crimen; los peritos declararon en el juicio que la gran mayoría de rastros encontrados en el piso no se podía determinar si eran sangre o a quién pertenecían debido a que en el piso se había efectuado una “limpieza enérgica” y el ADN de las muestras había quedado degradado.
En la carta, que traza señales hacia la muerte de una mujer, sorprende encontrar el planeta Venus (atracción, placer, dinero) significador también de las mujeres jóvenes, elevado y exaltado en Piscis (ensoñación, arte, compasión, sanación, pero también escapismo, drogas, engaño) en la IX (extranjero, universidad, tribunales), conjunto a Urano (rebeldía, inversión, sorpresa). Venus es el único planeta personal en un signo no sometido a Saturno y que por su exaltación y elevación tiene mucha fuerza. María García Mendaro, la novia de Delgado, es una chica que, por contraste (Urano) con el resto del grupo, pertenece a una familia pudiente y de posición social muy superior a la de su novio y el resto de los imputados (Venus exaltado y elevado sobre los demás), parece ser que estudiante de Psicología (Venus en IX en Piscis, signo muy asociado a esta rama sanitaria). Es el elemento extraño o inesperado (Urano) en un ambiente frecuentado por personas pertenecientes a familias muy humildes y en algunos casos desestructuradas como la del propio Carcaño. También ha sido la implicada más esquiva (Piscis), la de perfil más bajo en la prensa a pesar de sus vinculaciones familiares.
Venus está opuesto a Saturno y la oposición es un aspecto de Casa VII (pareja, socios, enemigos). La relación de Casa VII y/o la oposición obliga al pacto: por amor y/o por conveniencia. La imagen que me transmite la carta es que su unión tiene su razón de ser dentro del entramado de relaciones dibujadas por los aspectos planetarios de la carta.
¿A quién más vemos en este «cuadro»? Al lado de Marte/Miguel aparece Mercurio, que se asocia a los niños -no pequeños- y a los adolescentes, los menores. Podría tratarse de el Cuco: Francisco Javier García. Mercurio está retrógrado, va hacia Marte y lo “exalta” (le tiene aprecio, está de su parte) por hallarse en el signo de la exaltación de Marte; la conjunción muestra también una unidad de acción y/o de intención. Mercurio está en recepción mutua con Saturno, así que debe haber algún acuerdo entre ellos o alguna semejanza o afinidad. Lo más evidente, que el Cuco y el hermano de Miguel comparten el nombre: Francisco Javier. Las primeras menciones a la participación de Delgado partieron precisamente del menor y esto no parece favorable para el acuerdo, pero resulta que Mercurio, al estar retrógrado, puede «mentir» o arrepentirse de lo dicho, retractarse.
Como significador general de la comunicación en esta carta, Mercurio retrógrado también puede indicar las múltiples versiones de lo sucedido, los cambios, las posibles mentiras del conjunto de imputados. Por lo tanto, la recepción mutua por domicilio entre Mercurio y Saturno, ambos afines y retrógrados, indica claramente el acuerdo entre ellos en las declaraciones (Saturno en Casa III: comunicación) para mentir (retrogradación).
No encuentro la manera de situar el papel de Samuel Benítez en este entramado de símbolos. Imagino que cooperó de alguna manera, pero su rol puede que no sea tan determinante como el de los otros que he mencionado, que aparecen tan claramente delineados.
Saturno (Delgado), regente de Capricornio y Acuario y por lo tanto dispositor de la mayoría de los planetas, pudo coordinar con calma y frialdad (Saturno) las acciones y las comunicaciones (Saturno en Casa III) aquella madrugada, mientras que Venus, no sometido a Saturno, ha podido dominar la esfera judicial de este asunto por su situación en la Casa IX, lo que explicaré más adelante.
Tanto Saturno como Venus, ligados por la oposición, se vinculan mediante trígonos y sextiles (aspectos de comunicación y cooperación) a la conjunción entre la Luna, Marte y Mercurio (conjunción tremendamente dañina para la Luna), es decir, que la disposición de los planetas forma la figura de un triángulo, que es una figura asociada a la estabilidad. No es de extrañar que el acuerdo que aparentemente mantenían entre ellos no se haya roto: no hay ninguna cuadratura en esta carta que lo desafíe, que lo fuerce a cambiar o a transformarse, a evolucionar. Creo y esta es una hipótesis astrológica, que la clave de la cohesión del grupo está en la consistencia de la relación entre Delgado y García Mendaro, una forma de pareja/pacto, simbolizada en la oposición. Si como se ha sospechado, la desaparición del cadáver era un elemento determinante para escapar de la condena, la estrategia ha tenido éxito porque exceptuando Miguel Carcaño, todos los demás supuestos cooperadores han quedado libres tras el juicio que empezó en noviembre del año pasado y cuya sentencia se conoció recientemente. Me pregunto si tendría alguna repercusión para este caso el hecho de que Delgado y García Mendaro se separaran.
Es llamativo que el triángulo formado por Saturno, Venus y Marte se dibuja con las posiciones de estos planetas en el mismo grado, el 22º (vigesimosegundo), que es el grado de la sizigia previa (11 de enero de 2009) con la Luna Llena en 22º Cáncer en la Casa VIII (Luna-mujer, VIII-muerte) opuesta al Sol en 22º de Capricornio, grado que significativamente alcanza Marte el día de la desaparición y muerte de Marta, lo que vendría a decir que la muerte de la chica y el gran impacto que ha alcanzado están anunciados en la carta de la sizigia previa. El grado 22º de Cáncer es precisamente el del Ascendente de la carta que estamos analizando, correspondiente a las 17:30 h. de aquella tarde, la hora más repetida para determinar el encuentro entre Marta y Miguel. Por cierto, se ha conocido la sentencia con el Sol de tránsito en 23º de Capricornio, sobrepasando un grado la posición de Marte de esta carta y con Marte en 23º de Virgo, un grado más respecto de la posición de Saturno radical.
Quisiera exponer también que la lógica del caso que se nos ha transmitido desde los medios de comunicación, crimen pasional o sexual, motivado por celos por parte de Miguel Carcaño, tiene para mí poco sentido a la vista de la carta astral que estamos comentando.
Entiendo que la versión de los hechos que se ha contado desde los medios ofrezca una imagen impoluta de Marta por el cuidado que hay que tener para no incurrir en una culpabilización de la víctima, por ser mujer y más todavía por tratarse de una menor, cuya intimidad ha de estar blindada. Y es que no hay sombras en el retrato de Marta, pero esto aumenta el desconcierto en torno a lo que pasó. En ningún momento trato de decir que ella no fuera la estupenda hija, hermana y amiga que dicen sus seres queridos y tampoco hace falta que lo digan: claro que lo fue, me indigna profundamente lo sucedido y compadezco a la familia aunque en realidad no me puedo hacer una idea de lo que están sufriendo. Además, solo era una niña, con todo el derecho del mundo a experimentar y equivocarse, a comentar riendo veinte años después que una vez se “enrolló” con un “pieza”… Lo que trato de explicar es que yo no necesito una víctima inmaculada o “inocente” para entender el tremendo crimen que se ha cometido con ella y con su familia. Como esto es solo un post astrológico, me voy a permitir especular sobre lo que sucedió en base a lo que me sugiere la carta, que creo que explica la falta de lógica que percibo en la narración transmitida a través de la prensa.
La propia relación de Marta con Miguel y su entorno ya es una sombra en sí misma, una especie de “mancha” en una imagen inmaculada. No es que la relación con Carcaño y su entorno la “retrate”, como sugiere un famoso refrán, sino que apunta ciertos aspectos en ella de los que su familia quizá era poco consciente, tal y como suele pasar en la mayoría de las familias con adolescentes. Hay relaciones peligrosas y no lo digo tanto por Carcaño solamente como por el “pack” completo y la actividad en torno al piso de León XIII.
Marta y Miguel habían mantenido una breve relación sentimental que había finalizado ya, aunque aparentemente seguían siendo amigos y quedaban para verse o porque Miguel quiso hablar con ella, como escribió la propia Marta respecto a la tarde de 24 de enero. Marta estaba enfadada por unos rumores que él había difundido, lo que queda señalado por la posición de Plutón, unos grados antes que la Luna y que indica algún asunto desagradable en el pasado reciente (la Luna hizo conjunción con Plutón el día anterior a la desaparición). Es decir, la Luna va desde Plutón (tiempo pasado: el “mal rollo” por el rumor, un acto agresivo plutoniano) a Marte (presente: el encuentro con Miguel; digo tiempo “presente” porque ya hay una conjunción/encuentro entre la Luna y Marte).
Él estaba con otra chica ya en enero de 2009, aunque los medios han repetido que pudo matar a Marta por celos o por deseo de abusar de ella. En principio esto no tendría sentido a la vista de la posición de la Luna por signo. Yo no creo que Miguel sintiera celos de las relaciones de Marta, sino que los probables sentimientos de Marta hacia él alimentaban su conocida vanidad.
La Luna está en Capricornio, el signo de exaltación de Marte: en relación a los afectos se podría decir que la Luna está “enamorada” de Marte, porque lo “exalta” (y la exaltación es muy poco objetiva) y ese enamoramiento le resulta perjudicial porque la debilita (Capricornio es el signo de exilio de la Luna): es como estar enamorada del enemigo. Por su parte, Marte en Capricornio, al que la exaltación le proporciona vanidad, quizá esté interesado en Venus, regente de su triplicidad de Tierra, pero no en la Luna. Incluso puede que en el fondo quiera dejar de frecuentarla.
Además, el estudio psiquiátrico de la personalidad de Carcaño dibuja una personalidad impulsiva, pero no agresiva. Me llama la atención este párrafo (la cursiva es mía): “No presenta elevados rasgos de agresividad, impulsividad o expresión física o verbal de ira o frustración, con una tendencia a evitar o escapar de estas situaciones”. Es curioso que los almutenes del grado donde se halla Marte son Saturno y Venus, que ninguno de ellos tiende a la agresión física como respuesta básica.
El hecho de que Carcaño se paseara con su víctima por media ciudad durante más de dos horas, después de recogerla en su casa, para que todo el mundo los viera juntos, induce a descartar la premeditación en la agresión.
Llegados a este punto y siguiendo el argumento de la trama grupal que me sugiere la carta, ¿qué sentido tendría que un homicida confeso impidiese la localización de un cadáver que solo tiene un golpe en la cabeza, tal y como consta en la sentencia? Si, por otro lado, aceptamos la teoría de la implicación de todo el grupo de imputados en la desaparición y ocultación deliberada del cuerpo, ¿qué sentido tendría que todos a una se coordinen y pacten para cubrir un acto impulsivo individual -un golpe de cenicero en la cabeza con resultado mortal-, o un asesinato y violación a cargo de dos cómplices y se impliquen en la desaparición de pruebas y del cuerpo por muy amigos que sean? Para mí, ninguno en los dos supuestos. Por eso debe ser que el tribunal ha dictado sentencia absolutoria para todos excepto para Carcaño, que además de su visibilidad la tarde de 24 de enero, confesó la agresión a Marta y tenía restos de su sangre en la chaqueta.
Pero, lo que tiene menos sentido todavía es que después de la temprana confesión de Carcaño, siga el pacto de silencio para evitar la localización de un cadáver cuya recuperación debería ratificar lo confesado: o un mero golpe en la cabeza, o estrangulamiento y violación entre dos. ¿No les hubiese convenido al menos a Delgado, García Mendaro y a Samuel que se encontrase el cuerpo para quedar excluidos de las imputaciones y evitar el calvario de estos tres años? También le habría convenido a Miguel que hubiese aparecido el cadáver si sólo presentaba un golpe en la cabeza, pues tal ha sido su confesión definitiva: se habría tratado de un homicidio, habría evitado el resto de cargos y tampoco habría existido este post.
Dicho esto, volvamos a Ben Ragel, a ver qué nos dice desde el siglo XI y a las hipótesis astrológicas. Más arriba, detallando qué condiciones podrían indicar fallecimiento de la persona “ausente”, además de la violencia implícita en la conjunción de la Luna con Marte, el trígono aplicativo de la Luna a Saturno implica una posible muerte a causa de “venenos”, sustancias atribuidas a Saturno en Astrología Tradicional, regente del signo donde se halla la Luna y casi todos los planetas de la carta. Así que cabe la posibilidad de que Marta ingiriese una sustancia dañina, traducción actual de los “venenos” medievales. Un planeta moderno relacionado con este tema es Neptuno (sustancias tóxicas, estupefacientes, desintegración, desaparición), que está en la cúspide de la Casa VIII (muerte) de esta carta. Y volviendo a los clásicos, Venus en Piscis, siendo ese planeta el regente tradicional de los “licores”, tampoco parece al margen de las sustancias que procuran “evasión”.
Esto me lleva a pensar en las múltiples entradas y salidas, en el tráfico de gente que parecía haber en el destartalado piso de León XIII, cuyo sofá lo había proporcionado la familia del Castillo porque, según recuerda el padre, Marta le dijo que “el pobre [Miguel] no tenía”. Allí parece que residía habitualmente Francisco Javier Delgado, no sé si su pareja también. Pero por la descripción desoladora que se suele hacer de las condiciones del piso me choca que acudieran compañeros de María García a estudiar allí con ella, como parece que sucedió la mañana siguiente a los hechos.
Un piso tan concurrido -según deduzco de las noticias, que igual es malentendido mío- y la limpieza exhaustiva que hubo en el piso supuestamente aquella madrugada, puesto que quienes acudieron allí a aquellas horas a preguntar por Marta detectaron un fuerte olor a limpio, me sugieren otro escenario además del de un crimen: un lugar de tráfico y/o consumo de estupefacientes. Y precisamente eso podría requerir la presencia de todos los hasta hace poco implicados, porque a la tarea de hacer desaparecer un cuerpo con la huella que probablemente apuntaba a una actividad ilícita, había que hacer desaparecer también todo lo relacionado con esa actividad en la que probablemente estaban de alguna u otra manera todos relacionados.
Si Saturno es el regente de los “venenos”, puede que las hipotéticas “sustancias” estuvieran vinculadas a Delgado; quizá también a Venus/María. Por eso jamás interesó que apareciera un cadáver con un “golpe en la cabeza” porque podría no interesar a nadie que se hiciese una autopsia al cadáver; porque pudiera ser que en vez de proceder de un golpe, los restos de sangre que se encontraron en el piso y en la chaqueta de Carcaño procedieran de una hemorragia nasal de la víctima al hacer reacción a una sustancia proporcionada probablemente por Carcaño y de la que seguramente ella no era consciente de los efectos. Creo y que quien quiera que me corrija, que un probable efecto de la ingesta de algún tipo de droga puede ser la subida fuerte y brusca de la presión sanguínea o arterial, lo que puede provocar una hemorragia nasal. Por eso se encontró en el piso un “tensiómetro” con el ADN de Miguel y de Marta, que en el colmo del absurdo se llegó a decir que había sido utilizado por Miguel para verificar si Marta seguía viva tras haberla violado y estrangulado con un cable. ¿Hace falta un tensiómetro para comprobar si una persona sigue con vida después de ser estrangulada con un cable si lo que se pretende es matarla? ¿O después de recibir un golpe mortal en la cabeza? Trato de imaginarme al homicida -u homicidas- rematando a la víctima después de tomarse la molestia de buscar un tensiómetro y comprobar con él que seguía con vida, pero es tan surreal que no puedo… Pero es que quizá el tensiómetro se usó probablemente para lo que está hecho, es decir, para observar la presión arterial de una Marta inconsciente, sangrante, pero todavía VIVA, a la que quizá incluso alguien pensó en tratar de reanimar y también para cerciorarse de que estaba muerta después de un rato largo de caos agónico antes de decidir que debían deshacerse del cadáver. Por eso creo que se les pudo olvidar desechar el tensiómetro que había estado en contacto con Marta y después encontró la Policía, porque además de limpiar la sangre, estuvieron centrados en hacer desaparecer otros elementos más importantes para ellos en esos momentos, incluido probablemente un producto específico para limpiar sangre que degradó el ADN de la mayoría de las muestras detectadas por la Policía hasta el punto de hacerlas inidentificables.
Por eso quizá hayan podido defenderse con tanta firmeza de un homicidio del que no se veían culpables; en realidad se han protegido de otro asunto que el cuerpo de Marta habría dejado expuesto. En cambio, la imprudencia y falta de reflexión de Miguel les había metido en un lío y que solo él habría de cargar con toda la responsabilidad si algo salía a la luz, porque además sería el único que, por pasar a la vista de todos la tarde con Marta, no podría esquivar su implicación.
Esto también me explica que María García acudiera al piso aquella madrugada. Si solo hubiese habido que limpiar la sangre y retirar el cuerpo, no era necesaria allí su presencia y además entiendo que su novio hubiese querido protegerla de una implicación. Pero si aceptamos el asunto de los estupefacientes, podría ser que solo ella supiera dónde se encontraban determinados elementos y así acudir al piso podría ser fundamental para su propia salvaguarda. Rizando el rizo, imagino otra posibilidad: que los demás requirieran a María García para tratar de salvar a Marta, y esto lo digo por la vinculación sanitaria de Piscis (donde se hallan Venus y Urano), un signo muy frecuente en cartas de enfermeras, por ejemplo y porque la Luna y Venus de la carta se tienen algo de “simpatía” por signo: Piscis es uno de los signos favorables para la Luna y Venus tiene algo de regencia en los signos de Tierra y la Luna se encuentra en uno de ellos. ¿Sabría María García primeros auxilios? Esta última hipótesis me ayudaría a explicar el círculo de protección que parece haber en torno a ella, no solo por parte de su familia sino también desde el conjunto de imputados. De hecho, tanto los sextiles que hay de Venus hacia Marte, Mercurio y la Luna, y los trígonos de Saturno hacia este mismo trío, son aspectos de ayuda, de colaboración. Si la ayuda es positiva o negativa hay que determinarlo por la recepción en signo, que es la que indica la “simpatía” entre los planetas relacionados.
Los padres de Marta han manifestado en unas duras declaraciones tras la sentencia que creen que todo ha sido orquestado para salvar a María García Mendaro, primero de la imputación y después de la condena. De hecho fue la única imputada, con los mismos cargos que Samuel Benítez, que sin embargo no llegó a pisar la cárcel, cuando los demás sí han estado todos privados de libertad en algún momento.
Si es verdad que el Venus de esta carta la representa, ello confirmaría la hipótesis lanzada por la familia de Marta porque vemos que Venus está precisamente en la Casa IX, la de la Ley y los Tribunales, dominando la casa por ser el almuten de su cúspide, regente del signo de Piscis por exaltación y porque el regente principal de la Casa de la Ley, Júpiter, planeta además significador primario de la Justicia, está en el signo contiguo (desconectado por estar demasiado cerca), combusto (grave aflicción) por el Sol y en la Casa VII, la de los abogados y también la de los “enemigos” de Marta. Saturno, el gran maléfico regente de la VIII, dispone además del signo donde se halla Júpiter. Urano en la IX (Ley, tribunales) anunciaría la sorpresa producida por la inesperada sentencia absolutoria de tres de los cuatro imputados.
A la vista de la posición de Venus en Piscis y la conjunción con Urano, me pregunto hasta qué punto María puede haber tenido un pasado errático (Urano) o problemático, como poco, rebelde y contrario a las normas de su familia (Urano), o quizá relacionado con adicciones (Piscis), dificultades tampoco raras en muchos jóvenes. Esto es mucho aventurarme, pero esta configuración me sugiere un intento de suicidio o al menos actitudes autodestructivas en el pasado y reforzaría la idea de que es alguien a quien hay que proteger a toda costa.
Se sabe que la madre de María ocupa un lugar destacado en el PSOE de Sevilla. He leído recientemente en algunos medios que los abogados de Delgado y de F.J. García -el Cuco- pertenecerían a la órbita de conocidos relevantes de la madre. Que el primer abogado de Carcaño también era de este entorno pero que por no recuerdo qué diferencias abandonó la defensa de Miguel, que fue asumida después por una letrada de oficio. Que conste que no estoy de acuerdo en usar esta asociación para atacar políticamente a ningún partido; este asunto trata de personas, no de ideologías. Lo que me interesa de este vínculo es que, si esto es cierto, ratificaría la recepción mutua que he mencionado antes entre Mercurio (Cuco) en domicilio de Saturno y Saturno (Delgado) en domicilio de Mercurio: ambos vinculados, relacionados, afines, colaborando, aunque esto no sea evidente o finjan no estar de acuerdo: ambos “mienten” por estar retrógrados y además los dos tienen regencia sobre la Casa XII, la de los secretos. La recepción mutua también podría aludir a la duplicidad de conclusiones -contradictorias- sobre algunos detalles del caso en las dos sentencias, la del Juzgado de Menores (Mercurio) y la de la Audiencia de Sevilla para los adultos (Saturno).
Precisamente una de las contradicciones entre ambas sentencias es la hora en la que supuestamente el cuerpo fue trasladado desde el piso en León XIII. Mientras que para el juez de menores el traslado se efectuó ya en la madrugada del día 25, la Audiencia de Sevilla considera probado que el cadáver fue sacado del piso antes de las 22:15, lo que ayuda a exculpar a Delgado, García Mendaro y a Benítez.
El movimiento de la Luna aquella madrugada me sugiere otra cosa. La Luna, que en el momento que Marta salió de casa estaba en el grado 17º de Capricornio, llegó a 21º (sextil partil con Urano) muy cerca de la medianoche: ¿sería ese el momento de la muerte? ¿O de la intervención de María García? La muerte también pudo ser un rato después, poco antes de las 2 de la madrugada, cuando la Luna llegó a 22º, es decir, a la conjunción partil con Marte y al trígono y sextil partiles con Saturno y Venus, respectivamente. Es pues a partir de las 2 cuando la Luna “detona” el “triángulo” planetario que hemos descrito antes, un punto de inflexión importante: la cohesión inicial del grupo, el inicio del pacto o al menos la decisión de trasladar el cuerpo de Marta. Sea como fuere, el intervalo de tiempo en que la Luna permanece en el grado 22º de Capricornio, entre las 2 y las 4 de la madrugada, me parece fundamental para el destino del cuerpo de Marta. Curiosamente son las dos horas que la sentencia considera probado que María García Mendaro permaneció durmiendo hasta la llegada de su pareja al piso de León XIII, que también queda fuera de este intervalo según la sentencia.
¿Dónde podría estar el cadáver? Es difícil de determinar ya que la ubicación según los signos ofrecen muchas variables. La Luna en Capricornio podría indicar el vertedero, donde ya se ha efectuado la búsqueda, o la ubicación en terreno baldío o pantanoso, un lugar donde “no crezca nada”. También podría estar en el río, recordando el aforismo de Ben Ragel de la Luna en aspecto aplicativo con Marte: “le asesinarán y hundirán su cuerpo en el agua”. Hay otras posibilidades de búsqueda por líneas de azimut: una línea que partiera del centro de la carta hasta el grado de la luna, que ampliaríamos de radio a diámetro, nos indicaría la dirección en la que podría encontrarse el cadáver: hacia la Luna es el oeste noroeste, pero recordemos que también se considera el sentido opuesto. El centro de la carta del que partimos correspondería a la casa de los padres de Marta. Sobre un mapa, esto podría acotar bastante la búsqueda.
La combustión de Júpiter quizá se refiera a la incineración del cuerpo, puesto que este planeta es co almuten del Ascendente, pero prefiero considerar la combustión como el ocultamiento del cuerpo porque además muestra una cuestión fundamental. Júpiter “dice” que tanto el cuerpo de Marta como la Justicia están ocultos, tapados, anulados. Y es que ambas cosas están ligadas: sin cuerpo no puede haber Justicia. ¿Quién tapa a ambos? El Sol (la unidad) en Acuario (del grupo de amigos). La sentencia, razonable para unos e injusta para otros, deja -para todos- algunas cuestiones sin resolver.
El relato de estos tres años de búsquedas, indagaciones e interrogatorios deja patente una dicotomía, descrita por los dos almutenes del Ascendente: por un lado está Marta (la Luna), la hija, hermana y amiga, la memoria y el afecto y por otro su cuerpo (Júpiter), que ha devenido un elemento de prueba judicial, que seguirán buscando todo el tiempo que haga falta aunque Marta ya no esté en él.
Un estudio exhaustivo. A pesar del tema he disfrutando leyéndolo. Ya había pensado también en la incineración del cuerpo. Pero veo que lo has descartado.
De todas maneras tal vez se podría levantar una carta de acontecimientos, para el día que se hizo el juicio, con la pregunta: Donde están los huesos de Marta?
Un saludo
MariaLlum
Hola Maria Llum, gracias por tu comentario. Por la naturaleza del caso, no me ha resultado sencillo elaborar este post tratando al mismo tiempo de mantener cierta distancia.
La incineración, no es que la descarte; es una de las posibilidades que se han barajado y la apunto con la “combustión” de Júpiter, pero me parece un indicio astrológico débil. Solamente la cuestión de dónde pudieron dejar el cuerpo y en qué condiciones, merecería un estudio aparte, pero agotador… Como dices, quizá se podría partir también de la carta de inicio del juicio, porque uno de los objetivos era precisamente obtener la revelación por parte de los acusados del paradero del cuerpo de Marta, aunque tratándose de la carta de un juicio, quizá ese horóscopo debería reflejar que esa información no se obtuvo finalmente (en el marco del juicio). De todos modos habría que estudiarlo.
Saludos.